El embarazo cambia tu centro de gravedad, tu respiración y la carga que soportan la espalda y el suelo pélvico. Esta clase acompaña esos cambios en lugar de ignorarlos: trabajamos fuerza funcional, movilidad de cadera y respiración, con adaptaciones específicas para cada trimestre.
No se trata de rendir ni de seguir el ritmo de nadie. Se trata de llegar al parto con más fuerza, menos molestias y una relación más amable con tu cuerpo.
Antes de empezar: avísanos en qué semana de gestación estás y si tu médico te dio alguna indicación.
Trae: agua, ropa cómoda y calcetines antiderrapantes si tienes.
Llega: 10 minutos antes la primera vez, para ajustar el equipo a tu medida.
Durante la clase: si algo no se siente bien, dilo. Siempre hay una variante.